22 marzo, 2013

Mujeres poetas rompiendo el hechizo

Cada 21 de marzo desde 1999 se celebra el Día Mundial de la Poesía. Irina Bokova, Directora General de la UNESCO, trasmitió en su mensaje de conmemoración de esta fecha la importancia de la poesía en la cultura universal:

Los poetas de todos los países han dejado versos imperecederos por la defensa de los derechos humanos, la igualdad entre hombres y mujeres, el respeto de las identidades culturales. Libertad, yo escribo tu nombre, escribió Paul Éluard. También hoy la poesía es portadora de un hálito de libertad y dignidad frente a la violencia y la opresión.                     Fte: http://www.un.org/es/events/poetryday/2013/dgmessages_2013.shtml

Rafeef Ziadah recitando su poema "We teach life, sir"
Un ejemplo conmovedor de esta poesía comprometida en hacer frente a la violencia y la opresión es la recitación de la poeta y activista palestina Rafeef Ziadah, We teach Life, Sir (Nosotr@s enseñamos vida, señor) que puedes ver con subtítulos en español aquí
O tal vez el poema de la poeta y escritora nicaragüense Gioconda Belli 8 de marzo donde habla de la necesidad de pavimentar con flores "toda la atropellada ruta de nuestras vidas" (puedes oírlo recitada por ella misma en su web: aquí).
Queremos celebrar la poesía recordando a algunas de las grandes mujeres poetas y escritoras (y muchas de ellas también feministas y luchadoras) que injustamente han sido ignoradas en nuestras culturas androcéntricas.
  • La mexicana Sor Juana Inés de la Cruz (s.XVII), que en su famoso poema Redondillas denunciaba a aquellos "Hombres necios que acusáis / a la mujer, sin razón, / sin ver que sois la ocasión / de lo mismo que culpáis" 
  • La española Rosalía de Castro (s. XIX), precursora de la poesía española moderna, y que en sus Follas Novas denunció también la situación de sufrimiento de las mujeres obligadas a migrar: "unha abnegación tan grande, que sin querer sentímonos inferiores a aquelas oscuras e valerosas heroínas que viven e morren levando a cabo feitos maravillosos por sempre iñorados, pero cheos de milagres de amor e de abismos de perdón"
  • La chilena Gabriela Mistral, que en 1945 fue la primera persona de Latinoamérica en ganar el premio Nobel de literatura. Sus poemas más famosos son los de Desolación.
  • La argentina Alfonsina Storni, que en su poema Tu me quieres blanca pone de relieve lo hipócrita de los mandatos de género cuando dice "Tú que hubiste todas / Las copas a mano, / De frutos y mieles / Los labios morados./ Tú que en el banquete / Cubierto de pámpanos / Dejaste las carnes / Festejando a Baco. / Tú que en los jardines / Negros del Engaño / Vestido de rojo / Corriste al Estrago. // Tú que el esqueleto / Conservas intacto / No sé todavía /  Por cuáles milagros, / Me pretendes blanca / (Dios te lo perdone), / Me pretendes casta / (Dios te lo perdone), / ¡Me pretendes alba!"
  • La mexicana Rosario Castellanos, una de las figuras del feminismo latinoamericano que concebía el mundo como "el lugar de lucha en la que uno está comprometido" (Lívida Luz) y que buscaba en su obra poner de relieve el papel subordinado de la mujer en las sociedades patricarles a la vez que generar promover los derechos de las mujeres. 
  • La estadounidense Gertrude Stein militante feminista y lesbiana (pareja de Alice B. Tocklas), figura clave en el ámbito literario de su época, creadora de un estilo propio, el "litismo", que buscaba pretendía ser una traducción del cubismo plástico en la literatura.

La poeta argentina Alejanda Pizarnick, o la escritora y pintora alemana Unica Zürn, famosa por su poesía anagramática; la franco-egipcia Joyce Mansour, escritora surrealista y de poesía erótica; o la poeta norteamericana Marianne Moore, son tantas otras de las grandes poetas y escritoras que te invitamos a descubrir con al excusa del Día Mundial de la Poesía porque como dice la escritora feminista guatemalteca Guisela López en Rompiendo hechizos

Es necesario
revertir el hechizo.
 
Ese
que borra a las mujeres
de los libros de historia,
de las esferas de poder,
de las antologías.
 
Ese
que las encierra
entre cuatro paredes
con solo
colocarles un anillo.



Racismo y Feminismo

Godfrey Rubens. Fte: Wikimedia Commons.
En 1966 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 21 de marzo Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racional. La fecha conmemora la Matanza de Sharpeville, que tuvo lugar en 1960 en el township sudafricano de mismo nombre y donde la policía dio muerte a 69 personas e hirió a otras 180 que se manifestaban en contra del Apartheid. El Apartheid fue un régimen de segregación racial que negó los derechos civiles y políticos de la ciudadanía negra sudafricana durante más de 50 años. Por cierto, para conocer mejor la historia de opresión y resistencia durante este régimen injusto, te recomendamos leer la novela de la premio Nobel sudafricana Nadine Gordimer, La historia de mi hijo.

Enmarcado en lo que se denomina la tercera ola del feminismo (Rebeca Walker), desde comienzos de los '90s el movimiento feminista comenzó a tomar conciencia de que hasta entonces había prevalecido cierta idea o definición de lo que significa ser mujer, y que lo que se asumía como una realidad universal no era más que la sobrerepresentación de la expedición de mujeres de clase media-alta, blancas, y pertenecientes a la cultura dominante (principalmente norteamericanas y europeas occidentales). Esta nueva ola se nutre de enfoques y teorías críticas como son el post-modernismo, el post-estructuralismo, el anti racismo y el post-colonialismo y sus principales temas de interés serán la etnia, la clase social y la sexualidad. Se toma conciencia de que la discriminación que sufren las mujeres (y ya no la mujer) por el simple hecho de ser mujeres, está atravesada e interseccionada por otro tipo de discriminaciones latentes en cada sociedad y que están basadas en la etnia, la clase social, la orientación y la identidad sexual, entre otras.


El feminismo es una teoría crítica que busca un cambio de conciencia que posibilite la existencia de una sociedad justa e igualitaria; no se trata, como creen equivocadamente algunas personas, de conquistar derechos de las mujeres en detrimento de los derechos de los varones. No se trata tampoco de alcanzar un matriarcado opuesto al patriarcado, o de difundir el 'hembrismo' (la sobrevaloración de las mujeres y lo que se define como femenino, a la vez que se desvaloriza a los hombres y todo lo que se define como masculino; este es el verdadero 'machismo en el sentido contrario' y no tiene nada que ver con el movimiento feminista inclusivo y democrático). Se trata de comprender que las sociedades injustas, que discriminan negativamente a cualquiera de sus miembros y por el motivo que sea, no sólo perjudican a dichos grupos particulares, sino que son negativas para el conjunto de la sociedad y por eso es necesario luchar contra todo tipo de discriminación negativa: la que se basa en el sexo-género (sexismo), en la clase social (clasismo), en la etnia (racismo), en la nacionalidad (xenofobia), en la orientación e identidad sexual (homofobia), etc. 

Por eso desde el Instituto Social y Político de la Mujer escribimos este breve artículo para conmemorar a las millones de personas que fueron asesinas a lo largo de la historia en base al color de su piel o a su pertenencia étnica, invitándote a reflexionar sobre este tema. Y para ayudarte a ello, te regalamos esta maravillosa anécdota que la escritora y periodista española Rosa Montero escribió hace unos 8 años aunque mantiene toda su actualidad.
El Negro
Estamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana. Una alumna rubia e inequívocamente germana adquiere su bandeja con el menú en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa. Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos. Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja. De entrada, la muchacha se siente desconcertada y agredida; pero enseguida corrige su pensamiento y supone que el africano no está acostumbrado al sentido de la propiedad privada y de la intimidad del europeo, o incluso que quizá no disponga de dinero suficiente para pagarse la comida, aun siendo ésta barata para el elevado estándar de vida de nuestros ricos países. De modo que la chica decide sentarse frente al tipo y sonreírle amistosamente. A lo cual el africano contesta con otra blanca sonrisa. A continuación, la alemana comienza a comer de la bandeja intentando aparentar la mayor normalidad y compartiéndola con exquisita generosidad y cortesía con el chico negro. Y así, él se toma la ensalada, ella apura la sopa, ambos pinchan paritariamente del mismo plato de estofado hasta acabarlo y uno da cuenta del yogur y la otra de la pieza de fruta. Todo ello trufado de múltiples sonrisas educadas, tímidas por parte del muchacho, suavemente alentadoras y comprensivas por parte de ella. Acabado el almuerzo, la alemana se levanta en busca de un café. Y entonces descubre, en la mesa vecina detrás de ella, su propio abrigo colocado sobre el respaldo de una silla y una bandeja de comida intacta.
Dedico esta historia deliciosa, que además es auténtica, a todos aquellos españoles que, en el fondo, recelan de los inmigrantes y les consideran individuos inferiores. A todas esas personas que, aun bienintencionadas, les observan con condescendencia y paternalismo. Será mejor que nos libremos de los prejuicios o corremos el riesgo de hacer el mismo ridículo que la pobre alemana, que creía ser el colmo de la civilización mientras el africano, él sí inmensamente educado, la dejaba comer de su bandeja y tal vez pensaba: "Pero qué chiflados están los europeos". [El País. http://elpais.com/diario/2005/05/17/ultima/1116280802_850215.html

20 marzo, 2013

Le harán justicia

Hoy estamos satisfechas: la justicia porteña aplicó por primera vez, desde que se sansionara en Noviembre de 2012 la Ley 26.791, la figura penal del femicidio: "la acción de dar muerte a una mujer llevada a cabo por un hombre mediando violencia de género.” La misma preve una pena de prisión perpetua al hombre que matare a una mujer y cuando "mediare violencia de género" y "con el propósito de causar sufrimiento a una persona con la que se mantiene o ha mantenido una relación".  

Se trata de un gran avance para que el Estado argentino cumpla con sus compromiso de prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres (Ley 26.485) y defender y promover su derecho humano a vivir una vida libre de violencia (Ley 23.179).

El concepto de femicidio, y especialmente el de femicidio íntimo o familiar, busca reemplazar la categorización de este tipo de hechos como de 'crimenes pasionales', tal como tradicionalmente e incluso hoy en día los denominan muchos medios de comunicación. Hablar de crímenes pasionales es naturalizar las relaciones violentas y la violencia contra las mujeres; ejemplos de esta naturalización son los dichos populares del amor al odio hay un sólo paso, quien bien te quiere te hará sufrirquien te quiere te aporrea o el brutal hay amores que matan. En el tratamiento de los femicidios como crímenes pasionales, además, se tiende a culpabilizar a la víctima a la vez que se justifica la violencia: se habla de que el "móvil del crimen" habría sido que la mujer tendría un amante, que el hombre la habría encontrado con otro, o simplemente que la mujer habría decidido terminar la relación. Quien no te cela no te quiere o mía o de nadie; dichos populares que contribuyen a construir relaciones íntimas poco saludables, basadas en relaciones desiguales de poder, donde las mujeres son consideradas una propiedad del hombre: mujeres-objetos en vez de mujeres-sujetos de derechos. En las noticias se habla de que el hombre habría actuado "cegado por los celos" o "desesperado por la idea de perderla" en un momento de "emoción violenta", es decir, en un estado emocional donde sus capacidades psíquicas están alteradas y la persona no es responsable por sus actos, lo que contribuye a atenuar la pena. Pero como ha comentado el diputado Gustavo Ferrari cuando se debatía el proyecto de Ley para modificar el Código Penal argentino 
"la emoción violenta no debe confundirse con una reacción producto d un sentimiento posesorio del hombre hacia la mujer, en cuyo caso no será un atenuante sino una clara manifestación de violencia machista". [Violencia emotiva. Las 12. Página/12. 22 de Junio 2012]
Por esto, el fallo dictado por Javier Feliciano Río, titular del Juzgado de Instrucción 17, contra un hombre de 35 años que habría golpeado y matado de 32 puñaladas a la mujer que fuera su pareja durante 6 años, sienta jurisprudencia y abre el camino para dejar de tolerar, justificar y naturalizar la violencia contra las mujeres.

Como canta la artista mexicana Lila Downs: "a la desaparecida le harán justicia / se hará algún día / un día, un día"